31 de mayo de 2012

AUTORES: Violeta Canggianelli, su nombre de flor en esta historia

Violeta Canggianelli publicó con HDJ El hotel de la danza, en 2008.

Recordando este libro, Nico Castro, ha escrito la siguiente reseña:



Los poemas que encontré en este libro, sutiles, suaves, húmedos, febriles, sensibles. Llenos de otoño fresco, o de verano que no se va, de lágrimas contenidas en frasco de colores, llenos de diversas herramientas que perduran y van más allá del poema mismo.
La suavidad de la danza, la soledad de un hotel, el viaje perenne, el permanente envolver de sentimientos expuestos en versos cortos. Contrastes de colores, de escenarios, esperanzas malheridas.
Cuando los poemas se  alargan y comienzan a contar historias detrás de las palabras, estos poemas toman una fuerza insospechada, que crece con cada lectura.
Dije otoño antes, y dije verano que no se va, porque hay acá cierta melancolía que no termina y solo  puede vivir en otoño  en un hotel. Es lo que exprimo de estos poemas al leerlos.
Leídos en subte, bajo un árbol,  en una oficina administrativa, al sol, en una playa o plaza, en un bar sin extranjeros, o siendo extranjero dónde uno esté y de dónde uno sea.
Sea donde sea,  la espontanea felicidad con la que aparentan estar escritos estos poemas sospecho esconden algo.
Como dice Octavio Paz, uno busca algo, al leer un poema  y no sería extraño encontrarlo, ya que seguro estaba ahí.
En estos poemas de iniciación, de deslumbre, de enamoramiento, de luces tenues, poemas de una chica alta, de sonrisa espléndida, ropa sin planchar. Si buscamos a la autora, está en estos poemas, sin dudas.
Poemas auténticos, reales y sinceros. Lo importante en la poesía es que trascienda, y eso está en marcha en este hotel.

Nico Castro


Para esta nueva etapa del blog le pedimos a Violeta, como ya hicimos anteriormente con otros autores, que nos brindara algo inédito.
El resultado es una serie de textos agrupados bajo el nombre de "Ensoñación primera", y que, según nos cuenta, es aquello en lo que está trabajando últimamente:

Ensoñación primera
El despertador sonó y a mí me faltó dormir. Me levanté y sentí que no había dormido nada, como si recién me hubiera acostado. Casi como un octosílabo, el despertador sonó y a mí ya me avisaba el cuerpo del profundo olvido. Y pensar que él también pensaba lo nuestro como un mutuo placer, decidido y hasta saludable.


¿O les faltó esa noche a todos?

Al momento de dormir me lo quitó alguien, o en la noche sucedió algo lunar y será que todos estábamos igual, que nos faltó algo. Se había cancelado la noche y todavía yo no estaba despabilada. Las agujas de mi reloj de arena no habían sido alertadas.

¿Si hubo un rompimiento en la tierra y ese mismo sismo se comió mi noche? Las réplicas del terremoto de la isla de pascua tampoco me pasaron desapercibidas. Eran sus moles de fuerza en el fondo del océano y tampoco ellas nos hablan.

Que dios hubiese resucitado o estuviese en coma, era igual. La figura negra flotando en el cubo habló más que mi cuarto. La pequeña pecera como relato de esos pequeños calvarios. La espera con el sonido de la pecera en mi llanto. Con las pestañas impregnadas de tanta noche y sin las uñas pintadas. Todo mi cuerpo pegado a la ausencia de hambre, con mi mano dormida aplastada en tu almohada.

No me creíste el perdón de la entrada. Entraste dormido y quedó la rama del alerce quebrado.

La lluvia sigue nombrándote como a ese humano común con su forma de empezar la mañana, sin dejar de abrir el diario o un libro, para no pensar ni dialogar demasiado.

Y ¿A quién le importa mi nombre de flor en esta historia, mi lucha contra el mal como la etapa previa a mi búsqueda de los grises y de lo que se puede, más allá de lo que se quiere? Buscar el opuesto complementario había sido lo más obvio.


Flor del interior marchita

Manchas interiores de puro dolor anaranjado e intermitente con sus bordes desdibujados pero siempre ahí: al borde, en el borde y al costado del costado. A un tiempo alejado del bosque.

Es como un desierto de almas que florecen. Todo es igual menos mi miedo dentro de ese capullo opresivo y oscuro. No hay trascendencia en un desierto que crece.

No quiero repetir el ir caminando por la arena movediza y quedar de nuevo atrapada hasta el cuello. Quedar ahí. No quiero algo de confort a expensas de mi naturaleza violenta. Todas las veces vuelvo y me pregunto -¿Quién lo dice? Que como verdad anónima no me cierra ni me alcanza para subir a la superficie y respirar algo que quede vivo.

“A veces un corte se vuelve necesario y hasta inevitable” me dijo, pero ese corte no sucedió para que termine ahí, sino que se produjo sin conciencia de sí ni de mí. Pérdida anónima.

Viajar un tiempo y no ver nada. Que algo transforme mi único lema en otro. Y que la correspondencia con los otros no sea más malestar en mi presente aireado.

“El rumbo más pobre en donde nada funciona es como dios que no está” -recordé. El subdesarrollo de mi conciencia me dice: simplemente no está. Es como seguir marchando.

(…)

ALGUNOS ENLACES RELACIONADOS:

Blog de la autora: http://elhoteldeladanza.blogspot.com.es/
Canggianelli en Pájaros Locos: http://pajaroslocos.blogspot.com.es/2010/08/violeta-canggianelli.html

Dónde comprar El hotel de la danza:
http://www.librerianorte.com.ar/resultados.aspx?c=VIOLETA+CANGGIANELLI&por=AutorEstricto&aut=9281&orden=fecha


VIOLETA CANGGIANELLI EN PLENA LECTURA

24 de mayo de 2012

AUTORES: Germán Weissi, a la velocidad de la luz


 
El joven poeta Germán Weissi (Buenos Aires, 1984) publicó el año pasado con nosotros su libro a cien mil watts.
La contratapa escrita por Osvaldo Bossi y algunos de sus poemas, ilustran esta entrada.







En este nuevo libro de Germán Weissi (a cien mil watts) los poemas avanzan, como no podía ser de otra forma, a la velocidad de la luz. Taquigráficos, obsesivos: cada verso brilla un instante y enseguida se desvanece. En realidad no hay versos, hay relámpagos. En su interior, los líquidos fluyen, la voz surfea sobre una superficie tersa, donde todo se mezcla con todo, bajo el impulso de un anecdotario que, en lugar de desarrollar los hechos, los pone a colisionar entre sí. Hasta el colmo. Hasta que todas, y cada una de las palabras, revientan como pequeñas lamparitas eléctricas. De fondo, el rumor de una época que no para de nombrarse a sí misma. De tan banal, epifánica. En todo momento sedienta y, justamente por eso, también errática. Como una canción que suena y suena y es, al mismo tiempo, dulce y amarga… ¿Cómo decirlo? Un poco autodestructiva.

Osvaldo Bossi

vos y yo no estábamos desnudos del todo

una seda eléctrica nos revestía
apagábamos la luz brillaba el pelo oxigenado
el givré de los párpados maquillaje corrido baboso
láser intermitente de los pezones perforados
nos derretíamos licuábamos fundíamos
enchastrados como gusanos

después moldeé tu piel para que emitiera llamas
decidí que debías mutar
en un arrogante fotógrafo o artista plástico
con la seguridad de quien abre las aguas
y camina a través de ellas
o parte rocas milenarias con los dedos

tu fama nos enemistó
lucías tapados de piel
con discontinuidad chic criminal
cargabas animales extinguidos

facebook twitter peluqueros fiestas ex novios
las elecciones afectivas fotopoemas tu mamá y tus fans
todo nos enemistó

me decías que tu mundo era saludable
que el nocivo era yo
mi locura te vencía
mis vicios mis tics mi neurosis enfermaban tu mundo
y vos lo reanimabas defendiéndote de mí

electrificantes chorros de speed envenenados
vos montesco yo capuleto de los que no se aman




pensás que tus tatoos lo dicen todo

un warhol
tatuado en tu espalda y parte de la cervical
te da grandilocuencia autoestima borracha
elegancia cool

desfilás sobre las nubes
piel de cielo delicadamente bordada cristalina
donde jamás pegó el sol
dermis frágil dinamitada
desdibuja cualquier otra piel que la roza:
no doblar no batir no estirar no arrojarle agua fría
porque esta piel tuneada explota

vas al ciber querés conocer chicos con onda
mejor chicos con novias
desesperados aburridos de ellas
llevás puesta una tanga roja como de batichica o robin
tu nick es superhéroe guión bajo veintipico

te gustan los soldaditos playmovils uniformados
soñás que te suben a un tanque de guerra
y atraviesan trincheras de explosivos
hasta llegar a una playa paradisíaca fuera del mapa
pero en el chat solo conseguís patovicas de provincia

o canas tapados de la federal
no te gustan ex tumberos ni cumbiancheros
que se agujerean la cara con cualquier clavo oxidado
o se tatúan en el pecho
mamá los redondos xeneize pasión jesús
te parece de negro decirle coca a la merca
tus amigas drag queens con extensiones
y corsets a lo maría antonieta
son más sofisticadas y la llaman rapé
esta noche vas free pass free drinks
a un show de dani umpi en niceto

adentro bailás y das soporte físico
a tus amigos virtuales
todas mariconas alcoholéxicas
descalificadoras se burlan
de tu aliento a pizza y olor a chivo

hace algunos años todos los de esta noche
no eran tus amigos
no venían a esta fiesta a bailar electropop
estos fashion eran grasas eran fans de ricky martin
a la merca le decían maría
y en bariloche copiaban el mismo pasito de baile
estúpido de todo el resto


ALGUNOS ENLACES DE INTERÉS:

Sobre él han dicho: http://www.revistasiamesa.com.ar/2012/05/cien-mil-watts-de-german-weissi.html

Color Pastel Poesía: http://www.colorpastel.blogspot.com.es/

Dónde comprar a cien mil watts:
http://www.librerianorte.com.ar/resultados.aspx?c=a%20cien%20mil%20watts
http://libreriaotrasletras.com/Store/index.php?route=product/product&product_id=727


Otros libros del autor:
Con Hernán (Plaquette), Proveedora de Droga, 2005
Yudoka (Plaquette), Siempre de viaje Poesía, 2006
Cosas que planeamos juntos, tocadesata ediciones, 2008
Algo con tu olor (Plaquette), tocadesata ediciones, 2010


GERMÁN WEISSI, leyendo

25 de abril de 2012

NUEVOS TALLERES DE ESCRITURA

Estimados amigos/as:

Les informamos que Huesos de jibia comenzará a dictar talleres de escritura a distancia.
A continuación detallamos la propuesta:

INFORMACIÓN GENERAL

Esta modalidad de clases y talleres virtuales se ha ido extendiendo en los últimos años en escuelas de escritura y universidades de todo el mundo, gracias al avance de las nuevas tecnologías, y también en gran medida, debido al ritmo de vida actual que impide a muchas personas poder compaginar el trabajo o el estudio con otras actividades, por falta de tiempo o por cuestiones de distancia.

El sistema es muy sencillo, ya que una vez realizada la inscripción en el taller, cada alumno recibirá, al comenzar la semana, el contenido de la clase vía e-mail (tema de la clase; textos y autor/es a analizar; consigna y trabajos prácticos, así como una selecta bibliografía recomendada para ampliar la experiencia de dicha clase).
Por lo tanto, la clase funciona como si se tratase de un taller individual: cada alumno podrá estar conectado en todo momento vía e-mail con su profesor, para realizar cualquier consulta o aclarar cualquier duda que pudiese surgirle a lo largo de la semana. El profesor corregirá y comentará los trabajos realizados por los alumnos, individualmente, también por mail, al finalizar la semana.
Además se creará un nuevo blog que funcionará como foro, para que los alumnos puedan interactuar entre sí: cada alumno tendrá acceso a dicho blog para subir, cuando así lo desee, los trabajos realizados.

* En el caso de la "Clínica de poesía", la modalidad de trabajo será completamente personalizada, y variará de acuerdo a las necesidades de cada alumno.

TALLERES DE ESCRITURA HUESOS DE JIBIA

Inicialmente se dictarán los siguientes talleres:

  1. Taller de escritura poética (iniciación) 

    En este taller se brindan las primeras herramientas para la creación poética. Se trabaja con el ABC de la poesía, se brindan las nociones mínimas acerca de la adjetivación, el uso de imágines y metáforas, las nociones de ritmo y musicalidad, tratando de potenciar al máximo las facultades imaginativas y creativas de cada alumno. También se analizan técnicas de composición, y se proponen nuevos ejercicios a partir de la lectura de textos de diversos autores que ilustren las muchas maneras de entender y sentir el lenguaje de la poesía.

  2. Clínica de poesía (avanzado)

    Ya se sabe, la corrección de un poema no tiene nada ver con la gramática. La corrección en poesía es otra cosa: es una forma de ampliar el registro de la voz personal, una prolongación de la actividad creadora impulsada por la voluntad de perfeccionamiento. Este taller va dirigido a aquellas personas que tengan un material previamente escrito y quieran trabajarlo más en profundidad, ya sea para darle los últimos retoques, para terminar de delinear su cohesión interna o para revisarlo en detalle con vistas a la publicación de un libro. Por lo tanto, en este taller se ofrecen guías particularizadas de corrección y reescritura, además de una lectura exhaustiva en función del perfil individual de cada alumno y en función de su propuesta estética. 

  3. Taller de crítica 

    Se escribe mucha crítica en la actualidad. Reseñas, notas, ensayos, largos estudios sobre diversos temas… O habría que decir más bien ¿sobre nada? Porque la pregunta es ¿de qué hablan los críticos? ¿Escriben realmente o sólo disertan sobre argumentos en general, cosas cuyo secreto sólo ellos poseen y no quieren darnos a conocer? Lo cierto es que se escribe siempre sobre algo en particular, y de una forma que no puede no ser también particular. Toda esa crítica adocenada, invariablemente ditirámbica que se produce hoy en día, lo que intenta disimular es que la escritura crítica es también una pulsión. Que detrás de toda crítica, hay un punto de vista y un sujeto con sus propios gustos, sus propios criterios y su historia.

    Nos proponemos abordar en este taller algunos de los muchos problemas que se plantean alrededor de la crítica, pero no para cubrir el poema, la novela o el cuadro con teorías, sino todo lo contrario: para despojarnos de nuestros a priori y entrar a lo que la obra de arte nos propone directamente. Tarea nada sencilla, y hasta peligrosa. Sobre todo, porque los medios de acercamiento estarían “implícitos” y el ojo avizor del crítico tendría que despojarlos de la hojarasca o el cotillón que los rodea, poniendo en riesgo, muchas veces, no sólo algunas de sus ideas al respecto sino su misma escritura. 

    Por lo tanto, en esta segunda instancia, el taller estaría encaminado hacia la producción de textos que dieran cuenta de esta experiencia de lectura. Es decir, a provocar una “aventura crítica” signada por el uso consciente de la palabra. Será un trabajo intensivo. Se leerán algunos textos teóricos y se reflexionará sobre ellos. Pero también se instará a los participantes a leer y a producir textos críticos no muy extensos, a partir de consignas. Teoría y práctica, finalmente, que pondrán en juego no sólo la erudición de los participantes, sino su imaginación poética y su sensibilidad. Para los mismos, se verán algunas metodologías y diferentes formas de abordar la crítica, no como una labor científica sino como un género literario.
     
** Los dos talleres de poesía, con sus diferentes metodologías de trabajo, están también dirigidos a músicos que quieran ampliar su experiencia poética, con el objeto de escribir letras de canciones.


Profesor: WALTER CASSARA (Buenos Aires, 1971)

Poeta, crítico y editor responsable de HDJ, Walter Cassara posee una gran experiencia en el campo de la enseñanza, habiendo dictado clases en el Centro Cultural Ricardo Rojas (U.B.A.) y de forma particular, en Buenos Aires, durante más de 10 años. Como crítico ha colaborado en diversos medios especializados como las revistas Hablar de poesía, Diario de poesía y La estafeta del viento, y los suplementos culturales Radar libros (Página/12) y ADN (La Nación), entre otros. Además es autor de varios libros de poesía, relatos y ensayo. En esta última modalidad ha sido galardonado recientemente con el 1er Premio del Fondo Nacional de las Artes (Argentina, 2010) por su libro El oído del poema.
Actualmente reside en España.







Para solicitar el formulario de inscripción y para cualquier otra información, por favor contactar con nosotros por mail: huesosdejibia@gmail.com
Nuestro teléfono de contacto en Argentina es 15 6695-4915; y en España (+34) 681 062 218.
Si lo prefieren pueden solicitar por mail una entrevista vía skype (en este caso deberán dejarnos su nombre de usuario de skype) o dejarnos un teléfono, y nos comunicaremos a la brevedad.

23 de abril de 2012

TRADUCCIONES: Wallace Stevens en el Día Internacional del Libro



Celebramos este día con un texto de Wallace Stevens


UN PRIMITIVO COMO UN ORBE (Fragmento)


VII


El poema central es el poema del conjunto,
el poema de la composición del conjunto,
la composición de mar azul y verde,
de la luz azul y verde, como poemas menores,
y el multiplicador milagroso de los poemas menores
no meramente en un conjunto, sino el poema
del conjunto, el compacto esencial de sus partes, la redondez que ajusta el anillo final.



De Las auroras de otoño, Huesos de jibia, 2008. (Traducción y prólogo de Roberto Echavarren).




El día 23 de abril fue elegido como Día del Libro y del Derecho de Autor, pues corresponde al fallecimiento de los escritores Miguel de Cervantes, William Shakespeare e Inca Garcilaso de la Vega en la misma fecha en el año 1616 (aunque realmente no es así: Cervantes falleció el 22 y fue enterrado el 23, mientras que Shakespeare murió el 23 de abril... del calendario juliano, que corresponde al 3 de mayo del calendario gregoriano). En esta fecha también fallecieron William Wordsworth (en 1850) y Josep Pla (en 1981). La Unión Internacional de Editores propuso esta fecha a la Unesco, con el objetivo de fomentar la cultura y la protección de la propiedad intelectual por medio del derecho de autor. La Conferencia General de la Unesco la aprobó en París el 15 de noviembre de 1995, por lo que a partir de dicha fecha el 23 de abril es el "Día Internacional del Libro y del Derecho de Autor". (www.radiocataratas.com)


Algunos enlaces de interés

Dónde comprar Las auroras de otoño:

En Argentina, en Librería Mi casa http://libreriamicasa.wordpress.com/huesos-de-jibia/ 



19 de abril de 2012

AUTORES: Carmen Iriondo, un refugio en el nombre propio

Carmen Iriondo ha publicado en esta casa dos de sus libros de poesía: Llamando al picaflor por su nombre de pila (2009) y Syl & Ted (2010, edición bilingüe, versión en inglés de Rolando Costa Picazo).

Le hemos pedido algo inédito para este blog, y nos ha "regalado" un poema de reciente producción:


ANA NO QUIERE COMER


La encontramos con un centímetro en las manos,
lombriz solitaria, midiendo un muslo con atención
carnívora en estupor ni bien fue descubierta.

Balbuceó acerca de un ruiseñor, una página web
y las redes de cables entre bichos tecnológicos.
Son abismales, le decimos, esas marañas del miedo.

Ella empuja lento y disimula la balanza prohibida
debajo del estante repleto de ordenados libros.

Se deja morir de sed con plumas de pavoneo
del último velo. Cambia su pellejo cuarteado
por chatear con el hambre.

Trémula, loca, se pone de pie y bascula su equilibrio:
un sismito inocente la recorre y nos despide
su espalda, el dorso de la muerte atravesada
por sus omóplatos con puntas de alabastro.

A continuación copiamos un fragmento del texto escrito por Rolando Costa Picazo para la presentación en Buenos Aires de Syl & Ted, y posteriormente publicado en el Diario "El Litoral", de Santa Fé.


Refiriéndose a la traducción de las Rubaiyat de Omar Khayyam por Edward Fitzgerald, que en realidad es una versión libre, o lo que Dryden llamaba “imitación”, Borges dice que “toda colaboración es misteriosa”. Lo mismo podría decirse del presente libro, en que Carmen Iriondo y yo colaboramos por hilos invisibles para pergeñar este texto bilingüe. Iriondo partió de la lectura de la poesía de Sylvia Plath (1932-1963) y Ted Hughes (1930-1998), y su ardua relación de amor y celos, para crear este triunfo de colaboración poética, porque sabemos que la literatura no nace de la nada. Nace en parte de este nuestro penoso existir, pero sobre todo nace de otra literatura, de otras lecturas, de una misteriosa formación quizá geológica en que se van superponiendo estratos, emociones, atracciones, embrujos y enamoramientos. Ella leyó a los poetas y se impregnó de ellos y de su endemoniada relación, y todo eso la fue invadiendo y dejando rastros que pugnaban por nacer de una nueva forma. Esa fue la primera colaboración, una colaboración a distancia en el espacio y el tiempo, con dos autores muertos, quizá mediante el contacto de una ouija board. Ella no lo sabría en el plano consciente, pero Sylvia y Ted la estaban habitando, y de la alquimia de la poesía fue naciendo este libro.
Nuestra colaboración, entre Iriondo y yo, también fue a la distancia. Ella me entregó el texto, y ni bien lo tuve supe que me poseería. La traducción también es una colaboración extraña. Sucede, o no. La traducción que funciona es una posesión, en que el traductor trabaja sin darse cuenta de que lo hace, porque las equivalencias surgen, la música, la armonía, se dan, como por encanto. Me interesó Ted Hughes por otra razón que nos hacía compatibles. Últimamente, con la honrosa excepción del libro de Carmen Iriondo, he traducido sólo clásicos de mi propia elección: Shakespeare, Poe, Melville. Y Ted era un traductor que pasó sus últimos meses traduciendo la Fedra de Racine, esa obra teatral que alguien alguna vez describió como “una cámara de tortura del espíritu”. Fue trocando los trabajosos pareados alejandrinos del francés en un ágil y británico verso libre que maravilla y emociona hasta llegar a esas palabras de Teseo, hacia el final: “El favor de los dioses me aterroriza”.
Sylvia Plath y Ted Hughes se casaron a los cinco meses de conocerse. Ella se dio cuenta al verlo de que era el hombre que había estado esperando, que había estado soñando en la sangre. Iriondo se refiere a ese misterioso, apasionado encuentro, que describe Syl en su diario. Toda la relación de los dos poetas está en el poema de Iriondo, con notas en que documenta lo que dice. Escribe sobre el “rústico amor que comenzó con / tarascones en la mejilla rosa”. Y explica en la nota al pie de la página:
Syl y Ted se conocieron en una fiesta que se realizó con motivo de la presentación de una revista literaria llamada St. Botolph’s y se sintieron súbitamente atraídos. Protagonizaron un encuentro pasional que está relatado en el diario de Sylvia, a pesar de las omisiones que efectuara Ted al autorizar su publicación: “Y cuando me besó en la nuca, lo mordí largo y profundo en la mejilla, y cuando salimos de la habitación, la sangre le corría por la cara...” (Omisión) “Y yo grité por dentro, pensando: oh, entregarme estrellándome, peleándome, a ti”.
Se casaron el 16 de junio de 1956, Bloomsday, el día en que se desarrolla el Ulises de Joyce. Es que vivieron la literatura con apasionamiento. Hacia el final de su
vida, Sylvia alquiló en Londres la casa donde había vivido un tiempo el poeta Yeats, el más grande del siglo XX, al menos de la primera mitad. Era una casa con una placa que decía: “Aquí vivió William Butler Yeats” (cuando escribió “The Lake Isle of Innisfree”). Ella lo tomó como un augurio de futura creatividad, lo que no se condice con su cercano suicidio, sobre todo porque firmó un contrato de alquiler por cinco años. Algo que dijo Yeats podría aplicarse a Syl: “De nuestras peleas con los demás, hacemos guerra; de nuestra pelea con nosotros mismos, poesía”. Iriondo hace una referencia a “la casa de Yeats, que no pudo salvarte”.


ALGUNOS ENLACES RELACIONADOS
Web de la autora: http://www.carmeniriondo.com.ar/

Dónde comprar sus libros:
http://www.librerianorte.com.ar/9789871586103/Llamando+Al+Picaflor+Por+El+Nombre+De+Pila/


http://www.librerianorte.com.ar/9789871586196/Syl+%26+Ted/


TAPAS DE LOS DOS LIBROS DE CARMEN IRIONDO, PUBLICADOS POR HDJ 









CARMEN IRIONDO JUNTO A WALTER CASSARA Y SANDRO BARRELLA, DURANTE LA PRESENTACIÓN EN BUENOS AIRES DE LLAMANDO AL PICAFLOR POR SU NOMBRE DE PILA

15 de abril de 2012

AUTORES: Laura Gómez Palma, "Fin de gira" en La Estafeta del Viento

Copiamos la reseña de Fin de gira escrita por Mariano Peyrou, y publicada este mes en "La Estafeta del Viento" (Revista de poesía de Casa de América, España).

La experiencia y la ilusión


Fin de gira
Laura Gómez Palma
Ed. Huesos de jibia
Buenos Aires
2011

Todo libro –toda escritura, toda lectura- es un proceso. En el caso del último libro de Laura Gómez Palma (Buenos Aires, 1970), esto resulta más evidente que en otros debido a que lo procesual aparece en el nivel temático. Fin de Gira está dividido en tres secciones que se articulan dialécticamente: desde un punto de partida simbolizado por La puerta, pasando por un trayecto o una aventura, que aquí se llama Mil velas, hasta una síntesis o destino (por supuesto, provisional), el Fin de Gira.

La puerta

De este lado de la puerta está lo cotidiano; del otro, estará lo excepcional. La calma dialoga y negocia con la intensidad. La primera iluminación –la primera síntesis- llega a través de lo cotidiano, de la repetición, de la monotonía, de la lentitud, cuando uno se confunde con el entorno (“musgo que crece / desde los pies”). Esto sucede porque lo que aquí se sugiere es que vemos cuando no miramos nada en especial; entonces toda la experiencia se condensa en una palabra que crece, que se ensancha, que se desplaza de un modo imprevisible por un territorio conocido.
En el poema que abre el libro aparecen diversas palabras-clave que abrirán la puerta de la experiencia que aquí se refleja, del lugar desde el que se escribe, de la complicidad del lector. Desterrada y fugitiva son dos de ellas; así comienza la caracterización del sujeto de estas páginas, su discreto y elegante autorretrato. Este sujeto mira su vida y emplea distintas herramientas para interpretar distintas zonas. Por medio de la racionalidad se abre la comprensión del pasado, y a través de la intuición se exploran las posibilidades del futuro. El presente no existe. En la cotidianidad, el presente es débil, tenue, leve; lo excepcional, en cambio, es puro presente.
La apertura, entonces, no tiene que ver tanto con llaves o ganzúas como con la palabra. La apertura es a la vida pero también a uno mismo, a los océanos interiores tanto como a los ajenos. Y es la palabra lo que abre la puerta. Ábrete, Sésamo.

Mil velas

Se abren la puerta y el mundo y comienza el trayecto. El trayecto, el movimiento, se constituyen sobre un deseo, es decir, sobre una carencia (“quiero atravesar la escena”; “elegir una voz / para salir del agua”). Mirado desde el otro extremo, el trayecto se funda sobre una meta, sobre una fantasía (“toda la noche labrando finales / volviendo del frío / para decir los pájaros por fin”).
Durante el trayecto surgen preguntas (“dónde estaremos después”) que se desactivan de inmediato (“no importa”) porque el trayecto consiste en sumergirse en la incertidumbre o al menos en surcarla, aunque constantemente acecha la tentación de un orden, de un futuro vislumbrado, de las promesas, de la estabilidad al cabo de horas, días, años (“no importa”), como si se pudiera aprender algo, como si algo importara. Ésa es la fuerza de lo nuevo, de lo próximo: el conflicto y, de nuevo, la necesidad de la síntesis de lo que se opone. Asistimos como espectadores –también la voz que habla- al combate entre el placer y la felicidad, que se presentan como percepciones, como conceptos.
¿Y el amor? El amor es del origen, del punto de partida y de la meta, pero sobre todo es del trayecto. El encuentro de dos miradas construye un nuevo contexto, otro escenario, otro marco donde cada cosa adquiere un sentido distinto y múltiple; lo que es y lo que podría haber sido, planos que se cruzan y que sostienen un sistema de dudas y de ilusiones. La propia voz es un instrumento que habrá que aprender a tocar. La música es un adiestramiento. La música es también una emancipación.

Fin de gira

El retorno a la casa abandonada, el fin del trayecto, también supone una recapitulación. Lo mismo es otra cosa. Hay una ganancia epistemológica, que toma la forma de una pregunta: “¿el camino / es una y otra vez mi casa al anochecer?”
Lo cotidiano, después de lo excepcional, es otra cosa. La casa ya no está quieta, se confunde con el camino, se extrema, y todo –incluidas las unidades temporales- tiende hacia sus límites: diciembre o el anochecer. Se instaura otra relación entre la proximidad y la distancia. Estar cerca no es lo contrario de estar lejos, es una forma de estar lejos (“alejándose de todo / lo íntimo como la voz / que deviene estremecimiento”).
Dicho de otro modo: la lentitud tiene otro pulso después de la velocidad. La estabilidad tiembla y se tambalea continuamente. La experiencia retorna como un rumor y las predicciones –miedo y deseo- vibran y se agitan. Toda experiencia, toda ganancia, implica una pérdida: como mínimo, se pierde la posición anterior, con todo lo que siempre tiene lo anterior de ingenuidad y de anhelo, de apertura y limpieza. Con estos materiales, en parte y necesariamente desgastados, se construye el pasado, el relato del pasado. Después de la experiencia (“todo lo que no fue no será”) también se construye el futuro, y ahora ya no sólo con deseos y fantasías, también con añicos, con restos, con el polvo en que se fundamenta la ilusión de haber vivido.

ALGUNOS ENLACES DE INTERÉS:

Blog de la autora: www.lauragomezpalma.blogspot.com.es
La Estafeta del Viento: http://www.laestafetadelviento.es/resenas/fin-de-gira
Entrevista en Revista Alenarte: http://alenarterevista.net/fin-de-gira-de-laura-gomez-palma-llega-a-madrid-de-la-mano-de-huesos-de-jibia-editores-walter-cassara-presenta-tambien-nostalgia-y-otros-poemas-por-carlos-feral/
Reseña de Fin de gira en el blog del programa radial "Propera parada: cultura": http://properaparadacultura.blogspot.com.es/2012/01/fin-de-gira-laura-gomez-palma.html

Dónde conseguir Fin de gira en Argentina: http://www.librerianorte.com.ar/9789871586271/Fin+De+Gira/ ;
y en España: http://www.tarahumaralibros.com/libro/index.php?id=59491


LAURA GÓMEZ PALMA ENTREVISTADA POR CARLOS FERAL PARA LA REVISTA ALENARTE